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sábado, 18 de abril de 2015

El alucinante hombre de Altamura

Sólo un puñado de personas en todo el mundo ha tenido el privilegio de mirarle cara a cara. En 1993, un equipo de espeleólogos buscaba nuevas cuevas cerca de Altamura, una ciudad de unos 70.000 habitantes en el sur de Italia, muy cerca del tacón de la bota que forma la península. Tras bajar por una chimenea vertical de unos 15 metros encontraron tres pasillos. El del centro tenía unos 20 metros de largo. Cuando entraron, las lámparas de carburo iluminaron las paredes cubiertas de huesos de animales atrapados entre estalactitas y estalagmitas. Al final del pasillo había una pequeña cámara donde, desde una columna de material calcáreo, los exploradores descubrieron la alucinante calavera del hombre de Altamura, uno de los fósiles humanos más espectaculares del mundo.
Los científicos que bajaron a la cueva siguiendo a los espeleólogos tomaron algunas fotografías, vídeos y describieron sucintamente el hallazgo. Probablemente, dijeron, se trataba de un hombre adulto que cayó a un pozo en el que había multitud de animales muertos. Sobrevivió a la caída, pero quedó paralizado y acabó muriéndose de hambre. No sabían de qué especie era ni tampoco cuándo vivió. Sí comprobaron que bajo el cráneo, también sepultados en una tumba de mineral, había muchos otros huesos del mismo individuo, imposibles de sacar sin dañar el extrañísimo conjunto.
Poco después el hombre de Altamura se convirtió en un “monumento intocable”. Las autoridades locales y regionales decidieron restringir la entrada a la cueva de Lamalunga y el excepcional hallazgo cayó en el más injusto de los olvidos, recuerda Giorgio Manzi, investigador de la Universidad de Roma La Sapienza. Ahora, más de 20 años después del descubrimiento, este paleoantropólogo italiano lidera un nuevo proyecto científico para intentar averiguar quién era el hombre de Altamura.
Manzi y otros investigadores han vuelto a bajar a la cueva y, con la ayuda de un brazo robótico, han extraído un pequeño fragmento del omóplato del homínido. David Caramelli, experto en genética de la Universidad de Florencia y colaborador de Manzi, perforó el hueso con un taladro y envió un poco de polvo a su amigo Carles Lalueza-Fox. Este paleoantropólogo español había sido uno de los expertos capaces de secuenciar el genoma del neandertal y ahora debía intentar extraer algo de ADN de este fósil. Era un más difícil todavía pues, a juzgar por las pocas fotos y vídeos grabados del cráneo, este humano podía tener hasta 400.000 años, una eternidad que suele aniquilar todo rastro de material genético. Mientras, otro equipo de Australia analizó una de las pequeñas formaciones calcáreas que había encima del hueso para intentar datarlo.
Los resultados, publicados recientemente en el Journal of Human Evolution, arrojan unos resultados espectaculares. El hombre de Altamura vivió hace entre 130.000 y 172.000 años y su ADN demuestra que sin duda era un neandertal. “Creemos que es el esqueleto más completo y antiguo de un neandertal y además se trata del ADN más antiguo de esta especie que se ha obtenido nunca”, resalta Caramelli. La cueva ha actuado como una cápsula del tiempo, aunque aún no se sabe si podrá rescatarse suficiente ADN como para responder todas las preguntas que quedan abiertas.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Descubierto el origen del “animal más extraño” según Darwin


En 1833, Charles Darwin era un geólogo veinteañero a bordo del Beagle que ignoraba cuánto iba a cambiar su vida. Un día, en Uruguay, compró por unos peniques un cráneo fósil al que los niños habían cosido a pedradas. Era una rareza y, por su tamaño, bien podía haber tenido la talla de un elefante africano. Después encontró un diente que encajaba a la perfección en la calavera. Para su sorpresa, los incisivos parecían de una rata gigante. Darwin lo describió como “uno de los animales más extraños jamás descubiertos”y siguió adelante. Meses después, en Argentina, halló el fósil de otro mamífero enorme que tenía cuello de camello y una trompa que recordaba al elefante.
Lo que no pudo hacer fue identificar el origen de aquellos enormes mamíferos extintos de América. ¿Estaban emparentados con los elefantes africanos o con las llamas y los roedores americanos? Desde entonces muchos otros expertos han intentado, sin éxito, responder a esta pregunta estudiando la extraña morfología de los huesos. “Nadie tenía ni idea del lugar que ocupan estos animales en la radiación de los mamíferos”, detalla a Materia Ian Barnes, investigador del Museo de Historia Natural de Londres. Ahora, gracias a la ayuda de algunos de los mayores expertos del mundo en rescatar material biológico de fósiles, Barnes ha conseguido resolver el enigma.
Barnes y el resto de su equipo han conseguido aislar proteínas de colágeno de restos de ambos animales, conocidos como ToxodonMacrauchenia. Es una técnica que ya se ha usado con huesos de dinosaurio y a la que se recurre cuando no se puede extraer ADN debido al deterioro por el clima o el tiempo. En ambos casos el análisis del colágeno permite fragmentar esta proteína en sus piezas básicas, los aminoácidos, compararlas con las de otros animales (un caballo extinto e hipopótamos y tapires actuales), y dilucidar el origen evolutivo de una especie.
Los animales descubiertos por Darwin pertenecieron a un grupo de ungulados primitivos, hermanos de los ungulados actuales como el rinoceronte, el caballo o el tapir, según el trabajo publicado hoy en  por Barnes y el resto de un equipo internacional de científicos. Ninguna de las dos especies estaba emparentada con los afroterios, animales genuinos de África como el elefante o el cerdo hormiguero.
http://elpais.com/elpais/2015/03/18/ciencia/1426664347_538447.html

viernes, 23 de enero de 2015

Resuelto un asesinato de hace 700 años

Cangrande della Scala fue señor de Verona entre 1308 y 1329. El más noble italiano de la familia de la Scala, un mecenas, guerrero y autócrata formidable que llegó a conquistar para los Gibelinos las ciudades de Vicenza, Padua y Treviso. Fue también el protector y patrocinador del poeta Dante Alighieri, el cual le dedicó parte de su archifamosa 'Divina Comedia'
Hombre sin descendencia, acomodado con múltiples propiedades ganadas al filo de su espada, su herencia siempre suscitó el interés de sobrinos de sangre, familiares postizos y enemigos de otros clanes.
Después de convertirse en el único gobernante de la ciudad de Verona en 1311, comenzó el asalto a la ciudad de Treviso, su campaña más exitosa y la que le conduciría finalmente al cementerio.
Tras un breve asedio en julio de 1329, tomó la ciudad y las riendas políticas de casi todo el norte de Italia. Los enemigos y las envidias aumentaron. El 22 de ese mismo mes, justo al terminar la campaña de por hacerse con el control de la ciudad, Cangrande falleció de unas complicaciones intestinales. La versión oficial hablaba de un error al elegir mal el agua de un manantial contaminado en el frente.

A las pocas horas del fallecimiento el cuerpo fue sacado en secreto y con nocturnidad hacia Verona. Doce nobles caballeros (uno de ellos con la misma armadura y espada de Cangrande) simularon escoltar en vida al grande de Verona hasta su ciudad natal. Todo en secreto.
Cangrande della Scala fue enterrado en la iglesia de Santa María la Antigua en Verona bajo una solemne estatua de él mismo en traje de torneo. Sus títulos pasaron a inmediatamente a sus sobrinos Mastino y Alberto della Scala, que también entraron a formar parte de la nómina de sospechosos.
A partir de ese momento y hasta hoy las sospechas, teorías y conspiraciones de los Gibelinos e interesados intentaron dar explicaciones extraoficiales a tan repentino deceso. Pero ninguna prueba científica de entonces podía confirmar el emponzoñamiento. Entonces no eran necesarias para impartir ‘justicia’: un médico personal del personaje fue ahorcado solo por las sospechas de tratamiento fraudulento.

Después de siete siglos, la ciencia ha acudido al rescate del noble apellido. El equipo del profesor de Historia de la Medicina y Paleopatología de la Universidad de Pisa, Gino Fornaciari, han concluido y demostrado la teoría del envenenamiento. Llevan investigando los restos de Cangrande della Scala desde 2004.
La momificación natural del cuerpo (enterramiento entre mármoles en una cripta con temperatura estable) ha permitido conservar un bolo fecal presente en el colon del noble, y que éste revele la marca del asesinato.
La clave está en las fibras de ‘dedalera’ encontradas en las heces. Una planta indigesta que, además,  contienen diversos glucósidos cardíacos que producen la disminución de la frecuencia cardíaca hasta parar por completo el corazón. Provoca diarreas y fallo cardiaco con su ingesta continuada. Perfecto para esconder un supuesto envenenamiento. El equipo del doctor Fornaciaridemostró que las concentraciones de digoxina y digitoxina en el hígado y en las heces de Cangrande eran lo suficientemente tóxicas como para justificar su muerte.
Caso resuelto.


domingo, 14 de septiembre de 2014

Los templos ocultos de Stonehenge



Un proyecto de alta tecnología arqueológica en el área de Stonehenge ha descubierto un entramado de templos y estructuras alineadas astronómicamente con las impactantes piedras cuya existencia se desconocía hasta la fecha. El equipo de arqueólogos ha detectado 17 monumentos y muchos otros restos neolíticos bajo la tierra que cubren una superficie de 12 kilómetros cuadrados en torno al famoso complejo del condado inglés de Wiltshire.
En la investigación se han empleado los últimos avances en radar subterráneo y magnetometría de alta resolución que han permitido delinear un mapa con estos tesoros escondidos bajo la hierba del Plano de Salisbury. Todos ellos datan del mismo abanico temporal, entre 3.000 BC y 2.500 a.C., en que se construyó Stonehenge, según los expertos.
El Stonehenge Hidden Landscape Project es un proyecto de cuatro años de investigación emprendido por la Universidad de Birmingham en colaboración con el Instituto austriaco Ludwig Boltzmann.


Los monumentos son de pequeño o mediano tamaño, con una superficie de entre 10 y 20 metros. Pero también se ha descubierto que el llamado Muro de Durrington estaba rodeado por una hilera de 60 enormes columnas entre su circunferencia de 1.5 kilómetros de extensión. Otro enterramiento, apodado el túmulo largo, incluía un edificio de madera que los arqueólogos relacionan con rituales de desmembramiento y homenaje a los muertos.
Vince Gaffney, director del equipo de expertos ingleses, resalta que la importancia del proyecto de ambas instituciones académicas "no es el descubrimiento de otro grupo de extraños monumentos arqueológicos, sino poder confirmar que estos restos tienen una relación espacial con Stonehenge". "Creíamos en el pasado que Stonehenge se elevaba en esplendido aislamiento, pero no es así, es absolutamente gigantesco".

http://www.elmundo.es/ciencia/2014/09/10/54103ea0ca474150178b457d.html